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El acné es la mayor pesadilla de adolescentes y jóvenes, puesto que afecta la autoestima, la seguridad y el aspecto físico de las personas que la padecen, por lo que muchos se llegan a sentir excluidos socialmente por las marcas que causa.

Según la Clínica Le Ciel de Santiago de Chile, esta infección en la piel se debe a un exceso en la producción de andrógenos y hormonas que estimulan las glándulas sebáceas, haciendo que aumenten de tamaño e incrementen la producción de sebo. Este aumento de grasa, junto con las células muertas, bloquean los folículos pilosos y las glándulas sebáceas produciendo los típicos granos y espinillas.

Este en muchas de las ocasiones, deja manchas y cicatrices profundas en las personas que padecieron esta enfermedad, debido a esto y gracias a los avances de la ciencia, se ha creado una novedosa forma de eliminar estas molestas marcas de la piel. Se trata del láser fraccionado, el cual permite una renovación cutánea increíble sin necesidad de incapacidad, cirugía ni anestesia.

Como lo explica la Clínica Láser de la ciudad de Medellín, este tipo de láser fraccionado ha revolucionado los tratamientos de las cicatrices del acné dejando unos resultados increíbles; ya que esta tecnología produce una contracción del colágeno a gran escala, lo que conlleva a la disminución sustancial en la profundidad de las cicatrices del acné y mejorando su aspecto.

Durante el tratamiento, el láser penetra la profundidad exacta de la piel que se selecciona, combatiendo la bacteria del acné y disminuyendo la inflamación, a su vez, estimula la producción de nuevo colágeno y favorece la cicatrización; con lo que se consigue regenerar y mejorar la textura de la piel a largo plazo.

Entre algunos de los beneficios de este tratamiento son:

  • El tratamiento con láser para el acné puede ser un complemento de lo recetado por el dermatólogo, ya que ayuda a evitar los brotes frecuentes y ayuda a prevenir la formación de nuevos comedones.
  • El efecto térmico que el láser ejerce sobre la epidermis, permite destruir y/o disminuir las glándulas sebáceas secretoras de sebo; lo cual mantiene los poros más limpios y previene la formación de nuevos granos.