El retiro de biopolímeros no es una cirugía estética “más”: es un procedimiento delicado y reconstructivo, cuyo objetivo principal es proteger tu salud, aliviar síntomas y ayudarte a recuperar tranquilidad con tu cuerpo.
Cuando se han infiltrado sustancias de relleno permanentes (como silicona líquida u otros “modelantes”), el organismo puede reaccionar con inflamación crónica, endurecimientos, dolor y cambios en la piel; incluso puede presentarse migración del material a otras zonas.
En manos expertas, y con una indicación adecuada, la técnica cerrada que realiza el Dr. Daniel Correa puede ofrecer un enfoque menos invasivo, con incisiones pequeñas y una recuperación generalmente más amable, priorizando siempre lo más importante: tu seguridad.
¿Por qué los biopolímeros pueden causar problemas?
Los llamados “biopolímeros” (término popular) suelen referirse a sustancias de relleno permanentes que no son biocompatibles o que se aplicaron de forma insegura. Con el tiempo, pueden desencadenar:
Reacciones locales: dolor, inflamación, enrojecimiento, induraciones, deformidad, fibrosis, ulceraciones o extrusión.
Migración del material a regiones vecinas o distantes.
Granulomas (reacción a cuerpo extraño), que pueden aparecer meses o años después.
En consensos y guías clínicas se describe que estas sustancias pueden generar reacciones locales y sistémicas, incluso relacionadas con respuestas inmunológicas.
¿Cuándo considerar el retiro?
Cada caso es único, pero suele indicarse una valoración especializada cuando aparecen:
— Dolor, ardor o inflamación recurrente
— Endurecimientos, irregularidades, cambios de textura o color
— Aumento de volumen “extraño”, deformidad progresiva
— Secreción, úlceras o signos de infección
— Evidencia o sospecha de migración
Existen clasificaciones clínicas por grados/estadios que orientan el manejo (por ejemplo: desde cambios leves hasta migración o complicaciones graves).
Técnica cerrada del Dr. Daniel Correa: ¿en qué consiste?
La técnica cerrada es un abordaje que, en términos generales, se realiza mediante pequeñas incisiones por donde se introducen cánulas, en un proceso comparable a una lipoaspiración, para ayudar a extraer material infiltrado en tejidos grasos (según indicación y distribución).
— En la práctica del Dr. Correa, esta técnica se plantea como una alternativa que busca:
— Incisiones pequeñas y cicatrices discretas
— Menor agresión quirúrgica en casos seleccionados
— Recuperación potencialmente más rápida
— Posible apoyo en tecnología (por ejemplo, asistencia por láser cuando está indicado)
Leave a Comment