Antes de una cirugía, muchas personas piensan que tomar “algo” por su cuenta —para el dolor, la gripa, la ansiedad o dormir mejor— es inofensivo. Pero la automedicación en el periodo preoperatorio puede poner en riesgo tu seguridad y afectar directamente la anestesia, el sangrado y la recuperación.
Por eso, nuestro Anestesiólogo, el Dr. Olivella, parte del equipo quirúrgico del Dr. Daniel Correa, te explica lo que necesitas saber para llegar al quirófano con tranquilidad y con todo bajo control.
Porque algunos medicamentos (incluso “comunes”) pueden:
1) Aumentar el riesgo de sangrado
Ciertos fármacos y suplementos pueden alterar la coagulación, lo que puede traducirse en moretones excesivos, sangrado durante la cirugía o recuperación más lenta.
2) Interferir con la anestesia
Hay medicamentos que potencian o bloquean efectos anestésicos, alteran el ritmo cardíaco, la presión arterial o la respiración. Esto puede obligar a ajustar el plan anestésico o incluso posponer la cirugía por seguridad.
3) Ocultar síntomas importantes
Tomar analgésicos, antibióticos o antigripales sin indicación puede enmascarar fiebre, infecciones o inflamación, y esas señales son clave para decidir si es seguro operarse ese día.
4) Afectar el estómago y el ayuno
Algunos medicamentos y suplementos pueden aumentar náuseas, reflujo o alterar el vaciamiento gástrico, elevando riesgos durante la anestesia. Por eso el ayuno preoperatorio y las indicaciones médicas deben respetarse al detalle.
“Pero solo fue una pastilla…”: lo que más se subestima
Estos son ejemplos frecuentes de lo que la gente toma sin avisar:
— Antiinflamatorios y analgésicos “de venta libre”
— Medicamentos para dormir o para la ansiedad
— Jarabes/antigripales combinados
— Vitaminas y suplementos “naturales”
— Productos para “desinflamar”, “adelgazar” o “subir defensas”
— Natural no significa seguro en el contexto de una cirugía.
¿Qué debes hacer en lugar de automedicarte?
Aquí van pasos sencillos que realmente protegen tu seguridad:
— Informa TODO lo que tomas
Incluye: medicamentos de fórmula, gotas, inhaladores, vitaminas, suplementos, té “medicinal”, productos herbales y cualquier medicamento ocasional.
— No suspendas ni inicies nada por tu cuenta
El anestesiólogo te dirá qué continuar, qué ajustar y qué suspender, según tu salud y tu cirugía.
— Si tienes dolor, gripa o malestar, avisa
No lo tapes: comunícalo. A veces es algo simple; otras veces, conviene reprogramar para operar con total seguridad.
— Lleva una lista escrita el día de tu valoración/cirugía
Nombre del medicamento, dosis y horario. Si puedes, incluye foto de las cajas.
— Sigue el plan de ayuno e indicaciones preoperatorias
Esto es parte esencial de una anestesia segura.
El rol del Anestesiólogo: tu seguridad en cada minuto
El Dr. Olivella evalúa tu historia clínica, revisa medicamentos, identifica riesgos y define el plan anestésico más seguro para ti. Esa valoración es clave para:
— Prevenir complicaciones
— Optimizar tu presión, respiración y estabilidad
— Personalizar la anestesia según tu caso
¿Qué esperas?
Si estás próxima/o a una cirugía, no te automediques. Lo más seguro es que lo conversemos a tiempo y lo planifiquemos contigo. Agenda tu valoración y recibe indicaciones claras y personalizadas con nuestro equipo.
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